A comienzos del verano os invitamos a "contarnos un cuento" sobre Sauquillo de Cabezas y así lo hicieron el pasado 26 de agosto Javier, Cristina e Igor para todos vosotros.
¡Muchas gracias a los tres por vuestra ilusión y enhorabuena por vuestro trabajo!
Vuestras historias serán publicadas próximamente en el libro de Fiestas '2009 y en la sección "Cosas de Búcaros" de nuestra página web.
Mientras tanto podemos volver a disfrutar aquí de su lectura:
EL TERRERO
Javier Arnés Sanz (7 años)
Erase una vez una charca que esta al lado de mi pueblo.Un día, vino a buscarme mis amigos en bicicleta y nos fuimos todos al Terrero, donde al llegar todas las ranas se escondieron. Pero una que era muy pequeñita se quedó en una rama y la cogimos, y después la soltamos y se fue dando saltos al agua para reunirse con sus padres.Luego mi abuela me contó que lavaban la ropa allí cuando era jovencita y no existían lavadoras.
EL SECRETO DEL PINAR
Cristina Arnés Sanz (9 años)
Erase una vez en Castilla y León, un pueblo llamado Sauquillo de Cabezas, que no era ni grande ni pequeño, pero todos nos conocíamos. Un día una niña llamada Cristina, iba con sus amigos; Andrea, Natalia, Mamen, Noelia, Sara, Paula, Gabriel y Diego con la bici. Cristina, que iba la primera de la fila de bicis se paró en seco y sus amigos al verla también.Sus amigos la preguntaron que pasaba y Cristina les dijo que miraran.Noelia dijo: ¿donde?, y Cristina dijo: ¡a ese banco! (señalándolo).Sus amigos no vieron nada y Cristina dijo: ¡he visto un hada!Sus amigos volvieron a mirar y si la vieron. Se acercaron a ella y el hada dijo: “habéis tenido la imaginación que se necesita, entonces estáis preparados para descubrir el secreto del pinar”.Todos hablaron entre ellos preguntándose cuál será, y que tenían que hacer para descubrirlo. Se lo iban a preguntar al hada y desapareció.Cristina dijo: lo tendremos que descubrir nosotros.Entonces sin pensárselo dos veces fueron con sus bicis al pinar. Allí vieron una cabaña que no habían visto nunca, todos entraron y vieron a la misma hada y les dijo: “ir hacia el pino indultado”. Y el hada desapareció. Se dirigieron al pino. Dejaron sus bicis y se acercaron a él y cogidos de la mano lo rodearon y se abrió una puerta hacia el interior del pino con unas largas escaleras.Bajaron y bajaron y encontraron un cofre. Tenían tanta curiosidad por saber que había dentro que lo abrieron y allí había un pergamino escrito en letras doradas. Cristina lo cogió y lo leyó en voz alta: “Tenéis que cuidar los bosques, son los pulmones de la tierra y el futuro de la civilización”.
Mientras tanto podemos volver a disfrutar aquí de su lectura:
EL TERRERO
Javier Arnés Sanz (7 años)
Erase una vez una charca que esta al lado de mi pueblo.Un día, vino a buscarme mis amigos en bicicleta y nos fuimos todos al Terrero, donde al llegar todas las ranas se escondieron. Pero una que era muy pequeñita se quedó en una rama y la cogimos, y después la soltamos y se fue dando saltos al agua para reunirse con sus padres.Luego mi abuela me contó que lavaban la ropa allí cuando era jovencita y no existían lavadoras.
EL SECRETO DEL PINAR
Cristina Arnés Sanz (9 años)
Erase una vez en Castilla y León, un pueblo llamado Sauquillo de Cabezas, que no era ni grande ni pequeño, pero todos nos conocíamos. Un día una niña llamada Cristina, iba con sus amigos; Andrea, Natalia, Mamen, Noelia, Sara, Paula, Gabriel y Diego con la bici. Cristina, que iba la primera de la fila de bicis se paró en seco y sus amigos al verla también.Sus amigos la preguntaron que pasaba y Cristina les dijo que miraran.Noelia dijo: ¿donde?, y Cristina dijo: ¡a ese banco! (señalándolo).Sus amigos no vieron nada y Cristina dijo: ¡he visto un hada!Sus amigos volvieron a mirar y si la vieron. Se acercaron a ella y el hada dijo: “habéis tenido la imaginación que se necesita, entonces estáis preparados para descubrir el secreto del pinar”.Todos hablaron entre ellos preguntándose cuál será, y que tenían que hacer para descubrirlo. Se lo iban a preguntar al hada y desapareció.Cristina dijo: lo tendremos que descubrir nosotros.Entonces sin pensárselo dos veces fueron con sus bicis al pinar. Allí vieron una cabaña que no habían visto nunca, todos entraron y vieron a la misma hada y les dijo: “ir hacia el pino indultado”. Y el hada desapareció. Se dirigieron al pino. Dejaron sus bicis y se acercaron a él y cogidos de la mano lo rodearon y se abrió una puerta hacia el interior del pino con unas largas escaleras.Bajaron y bajaron y encontraron un cofre. Tenían tanta curiosidad por saber que había dentro que lo abrieron y allí había un pergamino escrito en letras doradas. Cristina lo cogió y lo leyó en voz alta: “Tenéis que cuidar los bosques, son los pulmones de la tierra y el futuro de la civilización”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario